Pequeños acuerdos para convivir con calma, respeto y confianza.
Estas normas nos ayudan a crear un entorno sereno, respetuoso y acogedor, donde los niños y niñas pueden crecer libres, seguros y felices, y donde las familias se sienten parte.
Queremos que la escuela sea un espacio cuidado, tranquilo y cercano para todas las familias.
Estos acuerdos sencillos nos permiten cuidar el día a día y generar un ambiente de confianza y armonía. Gracias por formar parte activa de este proyecto compartido.

Entramos con calma, miramos el casillero, realizamos higiene, comida y descanso.

Pasamos directamente al aula y evitamos quedarnos en la entrada o en el pasillo.

Al llegar o recoger, acogemos primero al peque y después hablamos con la acompañante.

Mantenemos un tono de voz suave, puede haber descanso o juego concentrado.

Traemos ropa cómoda y manejable que facilite su autonomía.

Si usan zapatillas en la escuela, vivamos ese momento sin prisas y con calma.

Compartimos dudas, ideas o sugerencias con las acompañantes.

Respetamos los turnos y el tiempo de cada familia con la acompañante.

“Cada familia encuentra su ritmo, y nosotras acompañamos el camino.”
Nos tratamos con amabilidad y consideración, valorando a cada niño, niña y familia como son.
Creamos un ambiente sereno para que cada pequeño pueda aprender, jugar y descansar en paz.
Construimos relaciones de confianza entre familias, niños, niñas y acompañantes.