Una casa-escuela en plena naturaleza donde los niños y niñas crecen sin prisas, respetados en su individualidad y en contacto directo con lo esencial.
Creemos en la infancia como un tiempo valioso para explorar, aprender y ser. Acompañamos desde el respeto, el vínculo y la confianza.
Ametsak nace del deseo de crear una casa-escuela pequeña, cercana y en plena naturaleza.
Un espacio donde la infancia pueda crecer sin prisas, en libertad, con seguridad, vínculo y conexión con la vida.
Inspiradas por una mirada respetuosa, acompañamos los ritmos individuales de cada niño y niña, ofreciendo un entorno cálido y seguro donde puedan ser, jugar, preguntar y descubrir.
Damos importancia al juego libre, al contacto con la naturaleza, a la convivencia con animales, al ambiente familiar y al acompañamiento emocional. La vida cotidiana se convierte en una oportunidad de aprendizaje real: cocinar, cuidar el huerto, observar, crear y compartir.
Trabajamos en cercanía con las familias, desde la escucha, la confianza y el respeto por cada proceso. Entendemos la acogida y la adaptación como momentos importantes, cuidando el vínculo entre escuela, infancia y familia para que cada niño y niña pueda sentirse en casa.
Aprendemos y vivimos en contacto directo con la naturaleza cada día.
Acompañamos a cada niño y niña desde el respeto y la individualidad.
Convivimos con animales que forman parte de nuestro día a día.
Un ambiente cercano, cálido y como en casa.
Sin relojes, sin prisas, disfrutando de lo que realmente importa.
Somos un equipo de acompañantes apasionadas por la infancia, la educación respetuosa y la vida en la naturaleza.
Nos formamos de manera continua y trabajamos en equipo desde la escucha, la observación y el amor por lo que hacemos.